Las nuevas tecnologías y el impacto visual

Al querer mostrar su marca, ¿Qué está buscando realmente? ¿Solo reconocimiento? ¿Quiere transmitir un concepto? ¿Desea crear polémica? Definitivamente, las respuestas a esas preguntas, le darán a usted el paso inicial a la hora de transmitir su identidad. Le ponemos un ejemplo. En Nueva York, dentro del Henry Hall se encuentra el restaurant Legacy Records. Reconocido como uno de los nuevos restaurantes más modernos de la ciudad.

Justo al entrar, llaman poderosamente la atención los gigantescos accesorios de iluminación que se ciernen sobre el bar. Es obvio que quien creo sus conceptos lo tenía todo claro desde el principio: todos ellos parecen diseñados a mano en un atelier francés de alta gama. Sin embargo, ¿Fue esto realmente así? Allí es donde el infinito espacio del concepto se vale de la tecnología para convertir la visualización en una realidad palpable que pueda ser analizada en vida real. Nos referimos a la impresión 3D.

La impresión 3D y el diseño artístico

En el caso de las luces del restaurant Legacy Records, los prototipos de estas se crearon en su totalidad con la ayuda de la tecnología de impresión 3-D. Esta recreación de la futura realidad les permitió a sus creadores conceptuales evaluar todo detalle desde una perspectiva real, y en una forma mucho más cálida que la de un diseño impreso en papel (aun estando en perspectiva caballera). Todo esto, antes de tener el modelo final.

Como vemos, la tecnología de impresión 3D ha cambiado la forma en que se trabaja el diseño, y de allí, de cómo se crea un concepto que destaque, que logre un alto grado de recordación, que cree una personalidad. Hoy día, los diseñadores están utilizando las impresoras para agilizar el proceso de fabricación. Y hasta los artistas están imprimiendo obras de arte completas.

La historia del diseño antes del 3D

Veamos lo que hacía un típico arquitecto antes de la impresión en 3-D. Cortaba y construía modelos conceptuales a mano, un método costoso y lento, especialmente cuando se trataba de formas y geometrías complejas que, tal vez, necesitaban ser reconstruidas a medida que el diseño se actualizaba continuamente. Aunque recientemente se ha convertido en una palabra de moda en los mundos de la tecnología y el diseño, la impresión en 3-D no es un concepto nuevo.

Nos ubicamos en 1980, cuando Hideo Kodama, del Instituto de Investigación Industrial Municipal de Nagoya, en Japón, solicitó una patente para su "sistema de prototipado rápido". Kodama describió el proceso como "la fabricación de un modelo sólido exponiendo fotos líquidas con un endurecimiento del polímero gracias a rayos UV, y el apilamiento de las capas solidificadas”. Esta patente fue rechazada, pero sus ideas sentaron las bases para futuros ingenieros. Actualmente, se pueden producir modelos sobre la marcha, y por una fracción del costo. Algunos filamentos de impresión tridimensionales están incrustados con madera, que no solo logra una apariencia similar a los modelos originales de madera o cartón, sino a los productos acabados y a gran escala.

Usando esta tecnología, los arquitectos pueden imprimir una pieza de tamaño completo de una fachada texturizada para mostrar a los clientes cómo se verá el resultado final. Esa pieza se puede usar como molde para producir un mosaico de piedra física para compartir con los fabricantes de edificios. Definitivamente, la tecnología ha cambiado la forma en que diseñadores hacen realidad los sueños de sus clientes. Pueden preguntarle a Michael Amato, director creativo de la empresa de iluminación Urban Electric Co. que produjo las luces en Legacy Records.

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