¿Son o no son útiles las tarjetas de presentación en la actualidad?

¿Cómo se consiguen hoy en día a la mayoría de nuestros clientes o potenciales consumidores? La gran mayoría está muy agradecida de las herramientas que el universo online pone a su disposición (redes sociales, páginas web, publicidad televisiva, y demás). Así que, si eres de los que está comenzando con el desafiante, pero a su vez emocionante reto de construir tu marca o concepto de negocios, también querrás cierto reconocimiento personal por el arduo trabajo.

En pocas palabras, tú también deseas que te conozcan como parte del material humano que contribuye al éxito de tu negocio. Sin embargo, ¿Cómo te presentas o das a conocer? ¿Con una tarjeta de presentación? ¿En un mundo digital? ¿Tiene algo de práctico utilizar un pequeño trozo de cartulina para otros sepan quiénes somos?

El impacto de una tarjeta de presentación

En un entorno cada vez invadido por dispositivos digitales, pareciera sencillo, incluso más rápido darle a alguien nuestra información de contacto comercial a través de un correo electrónico. Sin embargo, considera lo siguiente: ¿Cómo obtenemos la dirección de correo a la que enviaremos la información? Necesitamos la mayoría de las veces, algo escrito.

Ten cuenta este otro detalle: en el caso de una marca cualquiera, uno de los objetivos principales, es hacer networking (esto es: establecer relaciones personales de manera eficiente). Es más fácil de establecer esa relación a través de una conversación. El correo electrónico es efectivo, pero muy impersonal.

Si se mira con cuidado a la pequeña pieza de cartulina que es una tarjeta de presentación, se puede notar que presenta una magnífica oportunidad de ser creativo para causar la mejor primera impresión: una extensión de tu marca que no tiene tiempo de inactividad. Una herramienta que no se preocupará por un corte repentino del acceso a internet y que le dan un aire especial de legitimidad a tu empresa.

Una tarjeta de presentación siempre demostrará que estás preparado para dar a conocer a tu empresa en cualquier ámbito: sea una reunión de negocios, o una salida al cine. Si se da la oportunidad, no habrá preocupación por quedarse sin batería en el móvil; o apuros por buscar una servilleta o una pluma para compartir tu contacto. Demostrar que se está preparado en todo momento, es demostrar que se es realmente profesional.

¿Cómo se crea una tarjeta de presentación que impacte?

En este particular no vamos a dar una clase magistral. Menos es más. Unas ideas básicas te darán la oportunidad de demostrar tu originalidad a la hora de presentar tu marca a través de una breve tarjeta de presentación. Por eso, presta atención a:

•El papel. ¿Qué prefieres al conocer por primera vez a alguien? ¿Un apretón de manos flojo, o uno firme que refleje seguridad? Piensa entonces en el material de tu tarjeta y aplica lo que creas más conveniente.

•La facilidad de lectura. Aunque viene a ser parte de tu decisión, recuerda que fuentes demasiado extravagantes o distorsionadas dificultarán que se tome la información básica, como, por ejemplo, tu número de teléfono, página web o correo electrónico.

•La información necesaria. Te recordamos lo que ya establecimos: menos es más. La idea es que tu tarjeta lleve la información que facilite concretar una cita de negocios. A partir de allí, establece las prioridades: nombre, número de contacto, sitio web, correo electrónico, redes sociales, tu eslogan o alguna frase que dé una idea de los valores de tu empresa o proyecto. Decide tú

•El diseño que conjugue bien a los anteriores. Imagina al logotipo de tu marca como la estrella de la tarjeta y permite que lo demás gire en torno a ella. Tu buen gusto y tu amor por lo que representas en tu tarjeta de presentación hará que los demás lo noten tan pronto la reciban.

Aún hoy en día, en medio de esta era digital, las tarjetas de presentación siguen siendo una de las mejores maneras de dar a conocer tu imagen de marca. Así que no salgas sin unas cuantas tarjetas en tu cartera o bolso.

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